A continuación incluyo la columna que sometimos la semana pasada a El Nuevo Día, y que ellos publicaron el 3 de marzo de 2026, pero que luego eliminaron de su página web:
¿Tiene sentido mantener la inspección vehicular anual en Puerto Rico?
Por: Ing. Carlos M. Contreras Aponte
Exsecretario de Transportación y Obras Públicas
Cada año, cientos de miles de conductores en Puerto Rico visitan una Estación Oficial de Inspección, pagan $20 y obtienen el certificado necesario para renovar la licencia de su vehículo. La intención es legítima: promover seguridad vial y proteger la calidad del aire. La pregunta necesaria es si el sistema realmente está cumpliendo ese propósito.
Durante años ha sido un secreto a voces que, en muchos casos, la inspección no se realiza con el rigor que exige la ley. Vehículos son certificados sin una revisión completa de luces, frenos u otros componentes esenciales. El ciudadano paga y recibe el certificado, pero no siempre existe garantía de que su auto fue evaluado conforme a los estándares establecidos. Cuando un sistema pierde credibilidad, corresponde revisarlo.
La inspección en Puerto Rico tiene dos componentes: uno de seguridad, bajo la Ley 22-2000, y otro ambiental, requerido por la Ley federal … Leer más...
