Varios meses atrás estuve acompañando a mi esposa en su reunión de clase graduada de escuela superior. Había algunas personas que yo conocía, pero para la mayoría yo era un acompañante más. Algunas personas sí me reconocieron por yo haber sido un pasado secretario de gabinete aunque no necesariamente recordaban cuál era la agencia que yo había dirigido.
En agosto mi esposa volvió a compartir con una de sus mejores amigas de la clase, y ella de forma casual le preguntó cómo estaba yo, y luego añadió: ¿Carlos estuvo preso?
Aparentemente el chisme durante la reunión de mayo había sido que yo había estado preso por corrupción. Un ciego u otro ciego son lo mismo. Llevo más de una semana de haberme enterado de esa situación y sigo impactado por la forma en la que la gente pone el sello a alguien por ser ciego y no distinguen entre una persona ciega y otra.
Yo fui secretario de Transportación y obras Públicas y siempre busqué actuar de forma correcta, guiado por la ley y la moral y exigía el mismo estándar a los que trabajaban conmigo. Igualmente fueron muchas las ocasiones en la que separé de sus puestos, o hice referidos a agencias pertinentes de ley y orden cuando entendía que alguien no caminaba la misma línea recta.
Si preguntan cuál es la razón por la que he hecho referencia varias veces en este escrito a que yo soy una persona ciega es debido a que definitivamente la confusión que tuvo la gente en esa fiesta, y que seguro la tienen otras personas, se debe a que mientras yo estaba en el mencionado puesto de DTOP, en la Cámara de Representantes había también una persona ciega que era representante de nombre Néstor Alonso. A finales de 2020 el deshonorable representante fue arrestado por actos de corrupción. Posteriormente fue enjuiciado, encontrado culpable, y sentenciado a 63 meses de cárcel en el sistema de justicia federal. Esta persona robó al pueblo de Puerto Rico e incluso a sus propios empleados que lo apoyaban en su oficina. Él cumple sentencia de acuerdo a lo que merecía. Sin embargo yo no merezco ser confundido con él.
Ser ciego no nos hace iguales.…
