Ayer mi esposa organizó un paseo por el Viejo San Juan junto a mi hija, y a dos amiguitas de ella. Dado que vivimos “a solo pasos del Acua Expreso”, como diría un opúsculo de venta de apartamentos en mi condominio, mi esposa decidió usar este método de transporte, de manera que las nenas hicieran algo distinto.
Llegaron al terminal un poco antes de las 2:30 PM, y les indicaron que la próxima lancha saldría a las 3:00 PM ya que los viajes salen desde Hato Rey a las en punto de cada hora, saliendo el último viaje a las 7:00 de lunes a jueves, y del Viejo San Juan salen a las “y treinta”de cada hora, saliendo el último viaje a las 6:30 PM.
Llegada la hora de la supuesta salida, no había llegado la lancha, por lo que decidieron preguntar el estatus al empleado que vendía los boletos. Él llamó al terminal del Viejo San Juan, y pensando que nadie lo escuchaba debido a que estaba dentro de la jaula de venta de boletos, mi esposa escuchó cuando esta persona le indicó a la otra:
_Es que yo no te tengo que llamar para decirte que hay gente … Leer más...
