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Un Proyecto de Ley que Realmente no Ayuda a las Personas Ciegas

Acabo de leer una noticia en la que se habla sobre los inconvenientes que la pandemia ha creado para las personas ciegas, pero en la discusión general de posibles ayudas para personas de esta comunidad me percato de unos proyectos de ley, no relacionados al problema del Covid que ciertamente no resuelven ningún problema de los que enfrentamos las personas ciegas. En particular me refiero a unos proyectos que pretenden obligar a que las compañías de seguros médicos tengan que emitir la tarjeta del plan en sistema Braille para sus clientes ciegos. A continuación coloco una breve cita del Defensor de Personas con Impedimentos en el artículo periodístico, al igual que el enlace para que puedan leer la noticia completa y en contexto:

Añadió que constantemente están en reuniones con legisladores para modificar o proponer nuevos estatutos en pro de las personas con impedimentos.Uno de los más recientes, mencionó, es una ley para enmendar el Código de Seguros de Puerto Rico a los fines de que la evidencia de cubierta y la tarjeta de identificación del plan médico sea provisto en el sistema braille para los suscriptores ciegos.De igual forma, impulsan enmendar la Ley de la Administración de Seguros de Salud de Puerto Rico para que los

Source: Pandemia exacerba retos para la población ciega | Gobierno | elvocero.com

Estoy seguro que en este momento debes estar pensando que este es un proyecto bonito, y que ya era hora de que se tuviera igualdad con las personas ciegas y se respetaran sus derechos. De hecho, parecería que el proyecto ciertamente ayuda a las personas ciegas, sin afectar negativamente a nadie, algo así como los menús en Braille en los restaurantes, los cuales proveen independencia a las personas ciegas al momento de seleccionar lo que quieren comer, mientras sus acompañantes pueden leer un menú regular. El problema es que el caso de las tarjetas de planes médicos en Braille no tienen ningún uso práctico.

En los pasados años se presentaron proyectos similares para ordenar al Departamento De Transportación y Obras Públicas a emitir las tarjetas de identificación de las personas ciegas en sistema Braille, y mi postura oficial fue el oponerme a ese proyecto, por las mismas razones que expondré a continuación y que aplican al proyecto de las tarjetas de planes médicos.

Normalmente estas tarjetas, ya sea la del plan médico o la de identificación, se utiliza para ser presentada al momento de recibir algún servicio. ¿De qué sirve presentar una tarjeta en Braille a una persona que no es ciega, y que no puede leerla? En este momento ya muchos de ustedes deben estar diciendo: Ës verdad”. Sin embargo, algunos todavía deben estar diciendo que entonces se imprima la información de forma regular y se hagan los puntitos de Braille encima de ese texto. Eso se podría hacer desde el punto de vista de tecnología, aunque se podría debatir sobre cuan legible quedaría el texto debajo de los puntos de Braille. Para efectos de nuestro argumento vamos a decir que no se afecta la legibilidad del texto, y que esto sería una solución. El problema que no es fácil de solucionar es el del tamaño de las celdas Braille.

Cuando se escribe un texto en Braille, cada letra se representa con una combinación de hasta 6 posibles puntos alineados en lo que se conoce como una celda. Esta celda se compone de dos columnas con tres puntos cada una, obteniendo los posibles seis puntos. La celda es similar al valor del seis en un dómino. El problema es que para poder leer estos puntos en las celdas, las celdas tienen un tamaño estándar que a diferencia de los textos escritos no podemos variar cambiando el tamaño de la letra. Si buscas la licencia de conducir del DTOP, o cualquier otra tarjeta similar, notarás que para poder incluir todo el texto que se requiere, hay que usar letras bien pequeñas. En Braille hay que usar las celdas del tamaño regular, por lo que tenemos una restricción de espacio bien notable. Tomemos el siguiente texto que aparece en las licencias de conducir que emite el DTOP:
“Departamento de Transportación y Obras Públicas Gobierno de Puerto Rico Licencia de Conducir”
El texto que se indica tiene 91 letras. Estas 91 letras no toman mucho espacio de tu licencia de conducir debido a que se imprimió en una letra bien pequeña. Si tratamos de escribir ese texto en Braille, entonces es que viene el problema de lo práctico del asunto. En las tarjetas regulares del tamaño de licencias de conducir y de planes médicos sólo podemos acomodar cuatro filas de 14 caracteres, lo que nos limita a un total de 56 celdas de letras o espacios en blanco. En el texto que indicamos anteriormente en Braille sólo hubiésemos llegado a incluir hasta la palabra “Gobierno”. El resto no cabe en la tarjeta. Si miras la cantidad de letras que tiene tu licencia de conducir llegarás a la conclusión que para cargar una tarjeta con toda la información necesaria escrita en Braille, necesitarías la cartera de King Kong para guardarla.

Lo que se propone en los proyectos de ley no sólo no resuelven ningún problema, sino que tampoco es viable.

Para poder resolver un problema, lo importante es poder identificarlo. En mi caso, una vez quedé ciego me di cuenta de que mi problema era el poder identificar dentro de mí billetera las diferentes tarjetas. Por ejemplo, tengo la tarjeta de identificación, la tarjeta del banco de ATH, tarjetas de crédito, y tarjeta del plan médico, entre otras. Obviamente si voy a una cita médica, tengo que presentar la tarjeta del plan médico y en ocasiones también piden la de identificación. Mi solución ha sido adherirle a las tarjetas unas etiquetas en Braille que yo mismo produzco hechas en un material transparente que permite que se lea lo que aparece impreso. Aunque en mi caso, yo mismo las produzco con el texto que yo quiero, es posible que alguna compañía pueda producir una hoja con varios de estos sellos que indiquen ATH, Plan Médico, Crédito, etc, y las repartan como material promocional a las personas ciegas. Nada, esto sólo es una idea por si alguno de ustedes conoce a alguien de relaciones públicas de un banco o una compañía de planes médicos. Eso sí, si mandan a hacer las etiquetas en los Estados Unidos, que se aseguren de que no son en Braille Tipo II. Indico esto último, ya que son muy pocas las personas ciegas en Puerto Rico que pueden leer ese tipo de Braille según me han dicho.

Una respuesta a «Un Proyecto de Ley que Realmente no Ayuda a las Personas Ciegas»

Creo que si la persona ciega tiene acceso para máquinas de rotular en braillle, como las Dymo, ellos pueden rotular no solo las tarjetas del plan médico sino también objetos en su hogar de manera que puedan lograr mayor independencia. Un proyecto de ley que asigne presupuesto para que los ciegos tengan acceso a tecnologías que promuevan su independencia sería más justo.

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