Reconocimiento

Durante el día de ayer la sección de Puerto Rico del Instituto de Ingenieros de Transportación celebró su congreso anual en la sede del Colegio d Ingenieros y Agrimensores de PR. Una vez finalizado el congreso que duró todo el día, se llevó a cabo la asamblea anual, en la que como parte de la agenda, se realizaron dos reconocimientos. El primero recayó en la Dra. Fabiola Buitrago quién fue seleccionada como la estudiante ejemplar del año. El segundo reconocimiento fue al Profesional Distinguido de la Transportación del año 2011 – 2012. Este honor recayó en mí. No escribo estas líneas intentando vociferar este premio, pero más bien para poder memorabilizar las emociones vividas en la tarde de ayer. En la vidas de las personas existen momentos distintos que crean distintas huellas en distintos niveles. A nivel profesional tengo que admitir que he vivido muchos momentos de satisfacción por logros alcanzados, algunos públicos, otros un poco más privados. Sin embargo, el reconocimiento de los pares tiene un sabor muy particularmente agradable. El grupo de profesionales de la transportación en PR es un grupo pequeño, pero lleno de excelentes candidatos. Esta es la primera vez que se otorga este reconocimiento, y siento mucho orgullo de haberlo recibido. De hacer lo que estoy haciendo. De haber continuado haciendo lo que hago, cuando en un momento de mi vida tuve miedo, e incluso pensé si debería cambiar de profesión. hace 5 años me enfrenté a la realidad de que ya estaba legalmente ciego. En Puerto Rico existen abogados y jueces ciegos, pero no encontré ningún caso de un ingeniero ciego que estuviera practicando la profesión. Incluso, a nivel de Estados unidos encontré una asociación de abogados ciegos, pero no había referencias a ingenieros ciegos. En ese momento consideré comenzar a estudiar leyes. Sin embargo, me surgió la oportunidad de ocupar el puesto de Director Ejecutivo Auxiliar para Tránsito y Autopistas en la Autoridad de Carreteras y Transportación, y acepté el reto, comenzando a laborar el 2 de febrero de 2009. Casi 4 años después me siento orgulloso de haber aceptado el reto. De haber podido cumplir con el mismo. De haber aportado a un Puerto Rico mejor.

Ayer pude confirmar que aunque tengo un problema con mi vista, mi visión es mejor que cuando me gradué de ingeniería. La ingeniería no se trata de ver, se trata de entender. He podido ver lo que otras personas no han podido.

Ayer viví una tormenta de emociones al escuchar las anécdotas de mi carrera profesional contadas por algunos compañeros de la profesión. En este momento en el que escribo, se me humedecen los ojos y los cachetes con tan sólo recordar las palabras de admiración y cariño expresadas en la actividad. No pienso nombrar a estas personas por miedo a olvidar algún nombre, pero si tengo que agradecer las palabras que escribió mi mentor y amigo, el Dr. Sergio L González, y que fueron leídas por el Dr. Benjamín Colucci. Sergio fue quién me motivó hace más de 20 años a que estudiara y me especializara en el campo de la Transportación. Él fue y sigue siendo mi maestro. Gracias Sergio.

Sólo espero poder seguir sirviendo para hacer de Puerto Rico un sitio mejor. Y como indicó Sergio al final de su mensaje, ¡lo mejor está por venir!