Punto y Coma (Cuento)

I

Beep. Beep. Beep. Andrés abre los ojos y saca la mano de debajo de la sábana y apaga el despertador. Era la primera vez en mucho tiempo que usaba un despertador en un sábado, pero tenía que asegurarse de levantarse temprano para su cita con Bianca. Bianca era la vecina que se había mudado dos meses atrás a una casa cerca de la de él. Ella estaba recién divorciada, y en algunas ocasiones se habían encontrado casualmente mientras joddeaban por la urbanización. En las últimas dos veces el encuentro no fue tan casual ya que Andrés había salido a correr sabiendo el horario de la rutina de ejercicios de ella. En la última ocasión, él se atrevió a invitarla a desayunar en “Punto y Coma”, la nueva cafetería que había comenzado a operar recientemente cerca de sus casas, y que aunque ninguno de ellos la había visitado, todo el vecindario hablaba maravillas del café y las tostadas del lugar. En una de las ocasiones que habían joggeado frente al lugar, Bianca había comentado que el aroma del café que salía del lugar podría resucitar a un muerto.

Le quedaba media hora para darse un baño, vestirse y llegar a casa de Bianca para recogerla. Corre hacia el baño, pero antes de llegar a la bañera se detiene a orinar en el inodoro.. Entra a la bañera, y una vez abre las plumas, y ya está completamente mojado, mira la jabonera, y se da cuenta que lo que queda en ella no es suficiente.

–Que mierda. Se me olvidó anoche poner el jabón nuevo.

Sale mojado de la bañera y agarra el jabón del lavamanos para no tener que caminar mojado hasta el clóset del pasillo. Se baña, se viste y luego de pensarlo varias veces, se puso un poco de perfume. Sale apresurado de la casa ya que sólo le quedan seis minutos para llegar a casa de Bianca. Afuera de su puerta recoge el periódico, y mirando la portada comenta:

–Parece que nunca van a acusar al asesino de esta mujer.

Tira el periódico dentro de la casa, cierra la puerta y sale caminando rápido por la acera. Frente a la casa de unos vecinos hay unas ramas en el medio de la acera que aparentemente fueron derribadas por el viento de la noche anterior, y decide pasar por el lado de la derecha de éstas, acercándose a la verja de la casa. En ese momento sale corriendo un perro y da un fuerte ladrido que paralizó el corazón de Andrés. El ladrido había sido ensordecedor debido a que había ocurrido a pulgadas de su oído.

–Buenos días a tí también, Killer. –le dijo al perro mientras se alejaba de la verja. Aprieta el paso hasta llegar a la esquina. Cruza la calle y sigue su camino. Al llegar Al final de lacuadra tiene que virar a la izquierda para cruzar la calle ya que al otro lado estaba la casa de Bianca. Una vez en la esquina mira el reloj y era la hora exacta en que había quedado en recogerla. En ese momento mira a la casa de ella y se abre la puerta y sale ella. Se miran y se sonríen como dos jovencitos. Sin dejar de mirarla comienza a cruzar la calle pensando en lo linda que ella se veía, y en que hoy sería un gran día.. Una vez en el medio de la calle, él nota que la cara de ella se desfigura, voltea su cara y nota un vehículo que se acerca, y cuyo chofer tamién estaba mirando a Bianca. No hay tiempo para reaccionar. El chófer trata de detener su vehículo al percatarse de Andrés, pero ya es tarde. Luego de volar, al golpear el suelo Andrés queda en estado de coma.

II

Beep. Beep. Andrés abre los ojos, saca la mano y apaga el despertador. Se apresura al baño. Orina, y una alarma en su mente se activa para indicarle que se tenía que acordar de algo. Sin titubear agarra la barra de jabón del lavamanos y entra a la bañera. Una vez termina de bañarse, se viste y se pone un poco de perfume, para que pareciera algo natural, como si se perfumara todos los días. sale de la casa, mira el periódico, y lo patea hacia adentro.

Camina de prisa por la acera, y frente a la casa de un vecino hay unas ramas en el medio del camino. Va a pasar por la derecha de las ramas, pero en el último momento decide pasar por el otro lado, alejándose de la verja cuando de pronto sale un perro ladrando.

–Buenos días a ti también, Killer. –Al escucharse, algo le pareció familiar. Era una especie de Deja Vu. Como si ya hubiera vivido ese día antes. Se supone que hoy sería un gran día, pero algo le daba un mal presentimiento. No sabía que era, pero sabía que algo saldría mal.
–Espero que no sea que la voy a cagar con Bianca. Esa mujer me agrada mucho.-pensó mientras continuaba caminando. Cruza la primera calle, y continúa su camino pensando en qué podría salir mal. Llega a la siguiente esquina en la que tiene que cruzar para llegar a la casa de Bianca. Ella abre la puerta de su casa, se miran y se sonríen.. Él comienza a cruzar la calle sin dejar de mirarla, cuando de pronto algo le viene a la mente y su cara se desfigura y el murmura:

–¡Un carro…

Voltea la cara y nota el vehículo que sin duda lo va a golpear. Suena un frenazo. Él vuela y al golpear el suelo queda en estado de coma.

III

Beep… Beep… Beep… Beep… Esta vez la alarma se escucha distinta. Se escucha lejana, lenta, y cansada, como si llevara mucho tiempo sonando. Andrés pasa trabajo para abrir los ojos. Mientras los abre lentamente, nota que no puede mover su mano ya que alguien se la está aguantando.

–Enfermera, venga pronto… –gritó Bianca con voz de sorpresa y alegría. –Andrés salió de su inconsciencia.. Se lo dije que con el aroma de este café, él despertaría

–Él no puede tomar café…. –contestó molesta la enfermera, sin que nadie la estuviera atendiendo..

–¿Dónde estoy? –preguntó Andrés.

–Estás en el hospital. Un carro te atropelló ayer frente a mis ojos. Pensé que te había matado. Afortunadamente sólo tienes una pequeña fractura en una pierna, y un golpe en la cabeza pero estuviste en un pequeño estado de coma. Traje dos tazas de café de “Punto y Coma”. Sabía que su aroma te haría despertar.

–¿Cuantas veces me atropellaron?

–Una… Me parece que una. vez es más que suficiente…

Andrés trataba de organizar en su mente los recuerdos extraños que tenía. Le parecía haber vivido dos veces el mismo evento, pero no podía definir si antes de tener el accidente había tenido un sueño con la premonición del mismo, o si era que en su estado de coma, había soñado con lo que le había ocurrido. Sólo sabía que le alegraba tener la oportunidad de desayunar con Bianca, por lo que sabía que hoy sería un buen día.