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Los meseros de Luma y los cocineros de la AEE

El sistema eléctrico de Puerto Rico está fallando frecuentemente, y la situación ha empeorado en los últimos meses. Se complica el asunto con el hecho de que ahora este sistema está siendo administrado por dos compañías. En primer lugar tenemos a la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), una corporación pública que hasta hace poco era responsable por todo lo relacionado al servicio eléctrico de la isla. Ahora sólo tiene a su cargo la parte de la generación de la electricidad, y entonces los componentes de transmisión y distribución (TyD) fueron contratados a la empresa privada Luma. Los problemas más recientes han sido tanto en generación, que le corresponde a la AEE, y en TyD que es responsabilidad de Luma. Hay que señalar que cuando ocurre un problema de generación, es entonces que se afectan números grandes de abonados, y que es entonces que se tiene que recurrir a los famosos relevos de carga para distribuir en bloques a los clientes que se tienen que quedar sin servicio por cierto periodo de tiempo debido a que la oferta de energía es menor a la demanda.

Aunque esto se ha explicado en muchas ocasiones, ciertamente se ha hecho con demasiado lenguaje técnico lo que a abonado a que la gente realmente no entienda el asunto, y le eche la culpa a quien no le toca. Para simplificar la explicación me parece prudente el que usemos una analogía con términos más sencillos que esos de generación, distribución, transmisión, relevos de carga, etcétera. Vamos a imaginar que nuestro sistema eléctrico en lugar de trabajar con electricidad, ahora es uno que su producto principal es comida preparada. Todos comemos diariamente, así que es más sencillo. Digamos que nuestro sistema eléctrico es un restaurante o un salón de banquetes. En este caso la AEE está a cargo de la cocina, y el atender al público, tomar las órdenes, y repartirlas a los clientes le toca a Luma. Si la cocina y el servicio son eficientes, los clientes salen contentos del lugar. Sin embargo, no siempre esta es la realidad. Si por ejemplo, usted llega a ese lugar y los meseros no le hacen caso, o son ineficientes ya que usted ve que tienen el carrito con su orden, pero en lugar de entregarla, se ponen a tomar órdenes en otras mesas, en lo que su comida se enfría, o si usted nota que frecuentemente los meseros salen con los platos de comida de la cocina, y los dejan caer al suelo, pues entonces definitivamente el problema es del servicio de los meseros, y en nuestro ejemplo se puede afirmar que la culpa es de Luma. Por el contrario, si los meseros son eficientes, pero en la cocina hay problemas ya que no saben cocinar para mucha gente a la vez, o si digamos se les dañan varias hornillas, y en lugar de poder preparar las 150 órdenes que le traen los meseros ya que llegaron todos los clientes a la misma vez, pero sólo pueden preparar 80 platos simultáneamente, entonces en nuestro ejemplo, la culpa es de la AEE. Obviamente los meseros, Luma, no pueden repartir las comidas que los cocineros no han preparado. En este caso hay 70 personas que estarán disgustadas ya que hay otros 80 comiendo, algunos de los cuales posiblemente incluso llegaron después, pero no es hasta que los primeros empiezan a comer, que a los otros comienzan a prepararles sus alimentos.

Cada vez que en Puerto Rico se notifica que hay problemas de generación, ya sea debido a que hay plantas generadoras a las que se sacaron de servicio para darles mantenimiento preventivo, o porque tuvieron fallas mecánicas debido a que no se le dio el mantenimiento preventivo que requería, es culpa de la AEE. Igualmente es culpa de la AEE el que no se esté pendiente a cómo ocurre la operación, y se permite que por ejemplo, se tapen con sargazo las tuberías que inhalan agua del mar para enfriar el sistema. Es conocido por todo PR que tenemos una invasión de sargazo en nuestras costas, y por lo tanto es algo que requiere el monitoreo de los empleados de la AEE.

Por el contrario, aunque sabemos que Luma está a cargo de un sistema frágil, el cual tomará tiempo en convertir en uno robusto, en lo que esto ocurre como mínimo esperamos que cuando ocurran fallas, las mismas sean atendidas de forma rápida. Cuando leemos que no hay problema de generación, pero aún así hay comunidades sin servicio por varias horas, e incluso leo a cada rato de comunidades en Carraízo, o en Vega Alta que pierden el servicio por períodos de hasta 36 horas, definitivamente la falla es de Luma. Peor aún, es que en esas dos comunidades que menciono, parece ser que la situación es lo normal y no la excepción. Aparentemente enfrentan esa situación varias veces en la semana. No creo que estas comunidades tengan sólo mala suerte. En esos lugares debe haber algo que causa la situación, y Luma debería buscar la causa y remediarla para que no siga ocurriendo. Estoy seguro que a final de cuentas le sale más económico reparar la causa, que tener que estar reparando frecuentemente las consecuencias. Igualmente es problema de Luma y no de la AEE si uno llama a los números telefónicos de servicio al cliente y no te contestan. Esto es como cuando le haces señas al mesero, y no te hace caso.

Espero que el ejemplo de la comida sirva para aclarar como saber si cuando te falla la electricidad debes culpar a la AEE o a Luma. Por último, aclaremos el asunto del aumento del costo de la electricidad solicitado por LUMA. Si bien es cierto que la petición la hace Luma, lo que se ha informado es que ellos no reciben ni un centavo de ese aumento. Ese aumento pasa directamente a la cocina para poder compensar el aumento que sufren cuando fueron al supermercado a comprar los alimentos que cocinarán en el restaurante. Al menos en el sistema eléctrico, alegadamente cuando ocurren disminución en el costo de combustible, esos ahorros se pasan a los clientes. En los restaurantes de la vida real, una vez los precios aumentan, nunca vuelven a bajar.

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