Las estaciones no estacionan en Puerto Rico

Primavera, verano, otoño, e invierno son supuestamente las 4 estaciones del año. Sin embargo, debido a nuestra cercanía al Ecuador, no las podemos experimentar. Para nosotros el verano es sinónimo de vacaciones. En lugar de durar desde el 21 de junio, fecha en que comienza el solsticio de verano hasta el 23 de septiembre, fecha del equinoccio de otoño, el verano comienza en algún momento a mediados de mayo cuando finalizan las clases en la mayoría de las escuelas, y termina a mediados de agosto con el regreso a clases. Este es nuestro verano mental o espiritual. Si le preguntamos a alguien sobre el “verdadero ” verano, el climatológico, la respuesta es más extraña todavía. Ese verano comienza en marzo, una vez se termina el frío navideño, el cual en PR equivale a una temperatura en los 70s grados Hahrenheit. De hecho, creo que en este momento estamos llegando a esa temporada, ya que los días más recientes se han sentido un poco calurosos, a menos que sea que estoy comenzando alguna menopausia masculina. No tenemos primavera. Vamos directo de las navidades al verano.

Una vez pasa el período caluroso en algún momento a mediados de octubre, llegamos al comienzo de nuestras navidades. Tampoco tenemos el típico otoño que vemos en los calendarios del norte, en el que se muestran árboles sin hojas. Si queremos ver un otoño, dependemos de que en ese año nos visite al menos una tormenta, o mejor aún, un huracán. Esta es la manera en que la naturaleza ayuda a que los árboles pierdan sus hojas, y puedan florecer nuevamente, a menos que el árbol también haya caído en el medio de la tormenta.

El invierno tampoco existe en Puerto Rico, pero si tenemos un facsímil razonable, al que llamamos navidades. Para nosotros cualquier época fría, o al menos fresca equivale al período navideño. Ya a mediados de octubre el clima comienza a enfriar, y comenzamos la temporada de compras navideñas. Sin embargo este es el período más confuso, debido a que al igual que el verano, el cual tiene dos estados, uno mental y otro climatológico, en las navidades ocurre algo similar. El problema es que debido a que la navidad tiene un significado religioso, no hemos podido encontrar como extender la navidad más allá de las octavitas a mediados de enero. No hemos buscado algún otro santo que celebrar después de San Sebastián, por lo que tenemos un período fresco entre mediados de enero y mediados de marzo al cual no hemos asignado ninguna estación del año. Sin embargo, una búsqueda rápida en un santoral me indicó que el 29 de enero es el día de San Pedro Nolasco, fundador de la orden de la Merced. Si los residentes del área de la Merced en Hato Rey se organizan, se podría comenzar una celebración de esta festividad, la cual podría usar como base de operaciones la Placita Roosevelt, la cual está muy cerca a esta área.Ya con esta celebración tendríamos cubierto todo el mes de enero. Para poder llegar a mediados de febrero no hay que pasar mucho trabajo. Solo tendríamos que hacer una celebración más grande del día de San Valentín, y poner un sombrerito de santa Claus a Cupido.

Ciertamente no es fácil vivir en Puerto Rico, en donde las estaciones nunca se estacionan.