Donando sangre

Esta mañana participé de la Mega Donación de sangre que auspicia Univisión junto a la Cruz Roja Americana. Finalmente mi calendario de donación coincidió con el de este evento en el cual no había podido participar anteriormente. Para los que no conocen los detalles de la donación de sangre, una vez una persona dona, no puede volver a donar en los próximos 56 días En años anteriores no había participado del evento de Univisión debido a que no habían transcurrido los días necesarios desde mi donación anterior. Sin embargo, mi última donación cumplió sus 8 semanas justamente ayer. Supongo que se preguntan cual es la urgencia de donar tanta sangre. A continuación la explicación.

Antes del año 2008 casi nunca donaba sangre. La realidad es que el asunto de agujas abriendo agujeros en mi piel y en mis venas no me ha gustado nunca. Todavía les tengo miedo. Sin embargo, siempre tenía curiosidad del hábito de mi socio de trabajo Paxie Córdova, quién cada vez alguien necesitaba sangre, él iba y donaba. No sólo lo hacía por amistades y familiares de amistades, sino que también lo hacía por peticiones de personas en radio o en TV. Su motivación era difícil de entender por mí. En el año 2008 dos personas que yo conocía necesitaban sangre y yo fui y doné. Por alguna razón se me ocurrió ponerme como resolución de fin de año ir a donar durante el 2009 cada 2 meses. Esa resolución fue completada, a diferencia de las de otras personas que se proponen rebajar, de manera psiquica, ya que no hacen ningún esfuerzo para completar su resolución. Mi resolución sólo requería sacar un rato en 6 sábados del año. En una de esas donaciones pude ver la desesperación de una persona llamando a amistades para que fueran a donar sangre para una operación de emergencia de un familiar. Era visible que esa persona hubiese preferido dedicar su tiempo a estar con su familiar en el hospital, que estar pendiente a que llegarán donantes. Me acerqué a recepción y les indiqué que acreditarán mi donación a la cuenta de esa persona.

En algún momento de ese año aprendí que el miedo a la aguja es mental, y que más duele la muestra que sacan de un dedo para determinar la hemoglobina. También duele más el momento en que te arrancan el tape con la cinta adhesiva con la que sujetan los conductos. El secreto está en no mirar la aguja cuando te la van a enterrar. haciendo el cuento largo, uno corto,desde esa época he seguido cumpliendo con mi meta de las 6 donaciones anuales. Incluso, en varias ocasiones me he atrasado en mi calendario, y lo que hago es donar plaquetas, de manera que no tengo que esperar tanto tiempo para volver a donar, aunque tengo que admitir que no me gusta tanto la donación de plaquetas ya que toma más tiempo, y es más complicada para mí debido a que hay que estar pendiente a unas señales visuales que emite la máquina para uno saber cuando apretar el puño en varias ocasiones, y cuando parar. En mi caso tengo que estar pendiente a un sonido que hace la máquina en algunos momentos.

Durante esos años aprendí que prefiero estar en el lado del que dona la sangre, a ser quien la necesita. Tengo crédito en varios bancos de sangre, así que si algún día un familiar mío o yo necesitamos sangre, no tengo que salir corriendo a buscar donantes

Aproveché la oportunidad hoy, y también me apunté en la lista de donantes de organos, de manera que si algún día me pasa algo Magdamari y los nenes no tengan que empezar a pelear como la familia del Macho Camacho.Algo aprendí de él. Claro está, no me apunté hasta tanto me confirmaran que por estar en la lista de Life Link, los médicos no se vuelven más rápidos en decidir que ya no queda nada más que hacer por mí.

Antes de uno donar sangre, tiene que contestar una serie de preguntas, de manera que ellos puedan confirmar que uno no está en un grupo de riesgo de tener alguna enfermedad contagiosa. Una de las preguntas más curiosas es si uno no ha estado preso por más de 72 horas. Aparentemente lo que uno aprende en las películas no es cierto. Parece que toma 3 días el que se ponga peligrosa la cárcel. Sin embargo, prefiero seguir portándome bien, para no tener que averiguar.

En conclusión, te invito a que dones sangre, ya que esa pinta alguien la necesita más que tu. Te garantizo que cuando salgas de la donación, te sentirás mejor que cuando llegaste a donar.

ps. Hoy en la donación me tomaron video en univisión, y al final del noticiario de medio día me presentaron en el nuevo segmento de la noticia positiva. Yo soy al que llaman “…una persona no vidente acompañado por su perro guía.”