Como de 86 años

Tres domingos atrás me levanté en la mañana con los primeros síntomas del archifamoso virus del Chikungunya. Los dolores fueron aumentando a un nivel que uno piensa que sólo la muerte te curará, pero que no habrá que esperar mucho. A mi me atacó con dolor en los pies, fiebre picor en el cuerpo, y un malestar general.Sin embargo, ya para ese miércoles me comencé a sentir mejor. El único problema serio ha sido el dolor en las coyunturas, en particular en mi tobillo izquierdo. Si evito caminar o estar de pie mucho tiempo, la situación mejora, pero si abuso, el pie se queja con un dolor que todavía no he encontrado medicamento que lo controle. Obviamente el sobre peso no ayuda, e incluso el dolor es tanto que me ha llevado a pensar que debo bajar unas libritas. Claro está, esto implica caminar mucho, pero no puedo hacerlo. Estoy seguro que tan pronto se mejore el dolor, también se me mejorará esa condición de querer hacer ejercicios, y no caminaré más de lo necesario. Es todo un circulo vicioso.

El pasado viernes estuve en una actividad de unos seminarios profesionales que duró medio día, entiéndase 12 horas ya que salí de mi casa a las 7:30 de la mañana, y regresé a la misma hora, pero de la noche. La actividad implicó estar sentado por largos periodos de tiempo, pero también con algunos momentos en que estuve de pie más de lo deseado. Esa noche sentí un gran dolor en las piernas, y hoy domingo, aún después de remedios caseros de mi esposa con agua caliente y sales extrañas , estoy con el peor dolor que haya tenido desde que me picó el mosquito con la Chikun, como llama al virus la Secretaria de Salud. Me duele hasta el ánimo. Casi no puedo caminar, y cuando lo hago, llevo un pasito no muy lindo. Supongo que mis hijos no se atreverían a salir conmigo a ningún lugar público con el caminar extraño que tengo para evitar el dolor. Hoy me siento como si tuviera 40 años adicionales. Si ven un mosquito, tienen dos opciones: matarlo o correr. Pero no dejen que lo pique.