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Carta a Senadores- Proyecto Animales de Servicio

Estimados Senadores:

Soy una persona ciega que utilizo un perro guía como parte de mi vida cotidiana. Con más frecuencia de la que uno pudiera pensar posible, algunas personas pretenden tratar de impedir que yo realice gestiones acompañado por mi perro.Estas malas experiencias le ocurren también a otros usuarios de perros guía en Puerto Rico. Aparentemente la situación ha ido empeorando debido a personas que intentan hacer pasar a sus mascotas, algunas con tan solo un entrenamiento de obediencia y otras sin ningún entrenamiento, como si fueran animales de servicio. Es debido a esto, que tanto en la Cámara de Representantes, como en el Senado se han presentado sendos proyectos cuyo fin es el de crear un registro de animales de servicio. El P de la C 2066 fue presentado por el Hon. Jaime Perelló, y el P del S 746 fue presentado por la Hon. María de Lourdes santiago.

Personalmente tengo ciertas objeciones al texto en cada proyecto, pero me siento optimista de que con un mínimo de esfuerzo, y la colaboración de ustedes se puede obtener un proyecto que podría ser catalogado de avanzada. De mi parte debo indicar que me reuní con la licenciada Melissa Pagán de la oficina de asesoría del Presidente de la Cámara, así como también con la Hon. María de Lourdes Santiago, y ambos casos tengo que indicar que salí satisfecho de la conversación mantenida.

En estos momentos el P de la C 2066 se encuentra en trámite en la Comisión de Derechos Civiles, Participación Ciudadana y Economía Social del Senado, ya que fue aprobado en la Cámara. El texto del proyecto fue uno que sufrió enmiendas en el proceso de la Cámara de Representantes, las cuales desafortunadamente tratando de remediar unos problemas serios que contenían en su versión original, desafortunadamente terminaron eliminando la intención original del proyecto. Sin embargo, me parece que luego de mi conversación con la Hon. María de Lourdes santiago, llegamos a un consenso de que incorporando algunos artículos del proyecto del senado en el proyecto de la cámara que está bajo evaluación, se podría obtener un proyecto con fuerza y méritos reales. básicamente al proyecto de la Cámara se le debería introducir el texto que define el proceso de registro tanto de animales como de entrenadores según mostrados en el P del S 746. Además de ese texto, también hay que añadir un artículo que defina la manera en que perros entrenados fuera de Puerto Rico, como es el caso de todos los perros guía que conozco, puedan ser registrados directamente por el dueño luego de mostrar una carta o identificación provista por una escuela cualificada por alguna institución reconocida. Mi objeción mayor al P del S 746 era la falta de texto a estos fines. La Hon. María de Lourdes santiago estuvo de acuerdo con mi petición. Aprovechando que estoy haciendo peticiones, también me parece apropiado el que consideren incluir multas para personas que pretendan hacer pasar su mascota como un animal de servicio, así como también a las personas o instituciones que certifiquen a un animal de servicio, a un animal que no cuenta con el entrenamiento necesario, o que sea preparado para una persona que no requiere la asistencia de un animal.

Confío en que las diferencias que puedan ocurrir entre cuerpos, o entre miembros de la mayoría vs los de minoría no sirvan de barrera para entorpecer un proyecto que como indiqué anteriormente sería de avanzada, y que por el contrario impere la camaradería que esperamos los ciudadanos de nuestros funcionarios electos. Este proyecto no es uno que atente en contra de los principios ideológicos de ningún partido, ni va en contra de ninguna promesa de campaña. A final de cuentas, la aprobación del proyecto más allá que un triunfo para el Hon. Jaime Perelló o para la Hon. María de Lourdes Santiago, sería un triunfo para las personas con impedimentos que hoy nos beneficiamos del uso de un animal de servicio, así como en el futuro podrían beneficiarse otros.

De requerir información adicional, no dude en comunicarse conmigo. Estoy disponible para asistir a reuniones, y si es necesario, ir acompañado por más usuarios de perros guía que tienen la misma preocupación que expreso en esta comunicación. me pueden contactar visitando en enlace de “Contáctanos”en mi página web: www.aplenavista.com.

Cordialmente,

Carlos M Contreras, PE, PTOE

Nota:
Esta carta se publicará en mi blog simultáneamente con el envío mediante correo electrónico a las cuentas que se muestran en la página www.senado.pr.gov. Debo añadir que esa página desafortunadamente no sigue las guías de accesibilidad, en violación a la ley ADA a nivel federal, y de la ley 229 a nivel local. Varios meses atrás me había quejado sobre esta falla, y una vez mi queja fue publicada en la pagina electrónica del periódico El Nuevo Día, la falla fue corregida inmediatamente. Sin embargo, hoy noté, que la solución no fue una final, ya que nuevamente existe el problema.

Reunión con senadora santiago relacionada a Ley de Animales de Servicio

Durante la tarde de hoy tuve la oportunidad de reunirme con la Hon. María de Lourdes Santiago, senadora que presentó el P del S 746 del cual escribí un artículo recientemente. Fue una experiencia agradable, ya que la senadora mostró una actitud genuina de escuchar cual era mi problema con el proyecto según redactado, y se mostró dispuesta a hacer el cambio necesario, de manera tal que no se imposibilite la opción de traer perros guías entrenados en los Estados Unidos.

Claro está, hay un asunto político que todavía nos queda por atender. Debido a que ya hay otro proyecto de ley con intención de crear también un registro de animales de servicio, es posible que su proyecto, el cual realmente es más completo y abarcador que el otro proyecto, no sea considerado en el Senado. El otro proyecto, el P de la C 2066 no sólo fue presentado por un Representante de la mayoría, pero además hay que considerar que quién lo presentó fue el Presidente de la Cámara, Hon. Jaime Perelló. Esto implica que posiblemente la única alternativa sería cabildear en el Senado para que se introduzcan enmiendas en el proyecto de la Cámara que recoja los artículos del proyecto de la senadora Santiago, de tal manera que la ley final que se apruebe provea un beneficio real para las personas que usamos animales de servicio. En algún momento del fin de semana me sentaré a recopilar la información de contacto de algunos senadores que puedan colaborar en el asunto. Desafortunadamente me parece que esta búsqueda puede ser un poco difícil, ya que por alguna razón extraña la página del senado, www.senado.pr.gov tiene problemas de accesibilidad para las personas que usamos lectores de pantalla. Hace varios meses me había quejado, y la arreglaron, pero ya la volvieron a dañar.

Visita a la Cámara de Representantes relacionada a PC 2066 (Animales de Servicio)

Luego de escribir mi artículo en el que expresaba mi opinión del Proyecto de la Cámara 2066, envié copia del mismo a los representantes que son miembros de la comisión que atiende el proyecto. Como consecuencia de la gestión, el pasado viernes recibí una llamada para coordinar una cita con personal de la Oficina de Asesores del Presidente de la Camara. La reunión ocurrió hoy en la mañana. Me atendió la licenciada Melissa Pagán, quien me explicó que el proyecto ya fue aprobado en ese cuerpo, y que se encuentra en el Senado para su revisión. También me indicó que el proyecto tuvo enmiendas en la Cámara, las cuales discutimos. En puedes leer el texto final aprobado en la Cámara de Representantes.

Debo indicar que no tengo objeción con el proyecto aprobado en la Cámara, ya que el mismo no limita mis derechos. De hecho,me parece que ahora posiblemente quedó demasiado aguado, ya que el registro queda como algo voluntario, y que no es requerido por ley.Claro está, el registrar nuestros animales de servicio sería de beneficio ya que nos brinda la oportunidad de poder hacer querellas contra individuos que pretendan impedir el acceso o el transporte a personas con animales de servicio. Tan pronto se comience el registro, yo inscribiría a mi perro guía. Lo único preocupante del proyecto es que no establece de forma clara cuales serían los requisitos para inscribir a un animal de servicio, por lo que no me extrañaría que el registro una vez establecido esté principalmente compuesto por mascotas que sus dueños desean hacer pasar por animales de servicio, y que con la chapa oficial del gobierno se sentirían con más autoridad. En la reunión indiqué algunos comentarios sobre algunas aclaraciones que se deberían hacer en el lenguaje del proyecto, pero ciertamente son menores.

El próximo viernes nos estaremos reuniendo con la senadora Santiago para comentar su proyecto PS 746, pero supongo que debido a que ya hay un proyecto de la Cámara en trámite, el del Senado no se radique, y que lo que ocurra es que se incorporen como enmiendas al P de la C 2066 los artículos que la senadora estime necesarios.

No puedo terminar este escrito sin agradecer a la licenciada Melissa Pagán de la Cámara de representantes por su atención a mi petición durante la mañana de hoy. También reconozco al la Hon. Jennifer González, a quien también le había escrito sobre el asunto, y que también me llamaron de su oficina en la mañana de hoy para ver como me podían ayudar. Me alegra saber que al menos dos representantes de la Cámara se preocuparon por mis reclamos.

Problema del Rótulo Removible de Personas con Impedimentos

En Puerto Rico se proveen estacionamientos reservados para personas con impedimentos. Los mismos se establecen para permitir que las personas con impedimentos se puedan estacionar en un área cercana al edificio o facilidad que pretenden visitar. Para poder identificar que un vehículo estacionado en esa área es usado por una persona legalmente permitida, el estado provee un rótulo removible que se cuelga del espejo retrovisor del vehículo mientras éste se encuentre ocupando uno de estos estacionamientos. Las características de este rótulo están definidas en el artículo 2.23 de la ley 22 del año 2000, según enmendada, y mejor conocida como la “Ley de Tránsito”. Este artículo contiene texto que debería ser enmendado, por razones que se expondrán más adelante. A continuación citamos el texto completo del Artículo 2.23:

“Los rótulos removibles de estacionamientos expedidos por el Secretario tendrán impresos el nombre del solicitante, la fecha de expedición, el número de identificación del rótulo removible, foto y firma del solicitante, el símbolo internacional para las personas con impedimentos, la firma del Secretario y cualquier otra información que éste estime pertinente, salvo el número de seguro social. El permiso de estacionamiento en forma de rótulo removible establecido en el Artículo 2.21 será expedido por un término de seis (6) años, renovable por periodos sucesivos de seis (6) años de manera escalonada de acuerdo a la fecha de nacimiento de la persona autorizada.”

En una época que se enfrentan tantos casos de robo de identidad, no es práctico tener en el rótulo removible tanta información sobre el dueño del mismo a la vista de toda persona que pase cerca del vehículo. Esta información es fácil de copiar mediante las cámaras de los teléfonos móviles que casi todas las personas portan en sus bolsillos. Además, no es necesario que alguien simplemente por usar el estacionamiento de impedido deba renunciar a su privacidad teniendo que mostrar en donde se encuentra, mientras los dueños de los otros vehículos disfrutan de cierto nivel de anonimato.

Como mínimo se debería eliminar del rótulo removible la foto y la firma del dueño del mismo. Obviamente esta información se provee de manera tal que se pueda identificar el que es la persona correcta la que está usando el rótulo, de manera que se eviten los fraudes de uso de estacionamientos para personas con impedimentos. Si evaluamos las situaciones en las que se puede identificar si la persona correcta es la que usa el rótulo, éstas se limitan a dos: La primera es cuando el vehículo se está estacionando, o la persona está saliendo del mismo, y la segunda es cuando la persona se está montando nuevamente en el vehículo. Mientras el vehículo se encuentra estacionado el rótulo sólo sirve para indicar que alguien con un impedimento aparentemente usa ese vehículo, pero la foto y firma de la persona no brindan mucha información, excepto para algún delincuente .

La forma correcta de resolver el problema es mediante la producción de una tarjeta de identificación que sería provista a la misma vez que el rótulo removible. Sería responsabilidad del dueño del rótulo tener consigo su tarjeta para poderla mostrar en el caso que le sea requerida por un agente de la Policía. Dado que el rótulo removible es provisto por el Departamento de Transportación y Obras Públicas (DTOP), incluso se podría considerar que esta tarjeta sea una variación de la licencia de conducir, pero en la que se añade el número del rótulo y el símbolo internacional de persona con impedimento.Para las personas que no poseen licencia de conducir, el DTOP brinda en la actualidad tarjetas de identificación, tanto para menores de 16 años que no tienen edad para poseer licencia, como para adultos que tampoco tienen licencia, por lo que se podrían cubrir todos los casos sin ningún problema.

Incluso, esta nueva tarjeta podría servir de sustituto de dos tarjetas de identificación que en la actualidad provee en Departamento de Salud para personas con impedimentos. La primera de estas tarjetas es la provista por la ley 107 de 1998 la cual provee una identificación para las personas con impedimentos. La otra tarjeta es la correspondiente a la ley 51 del año 2001 para dar acceso a fila de servicio expreso en agencias de gobierno .

Deficiencias del Proyecto del Senado sobre Animales de Servicio

Nuevamente escribo sobre mi parecer de los proyectos de ley presentados en Puerto Rico con relación a los animales de servicio. Mi insistencia se debe ya que ciertamente no puedo quejarme luego de que sean aprobados, si no hice nada durante el proceso previo. Hoy mejor que nunca aplica una frase que recuerdo haber leído cuando tenía 11 años de edad, y que parece que se quedó en mi mente . “Es más fácil encender una vela, que maldecir la oscuridad”.

Hoy le toca el turno a mi análisis del Proyecto del Senado746 presentado por la hon. María de Lourdes Santiago. Anteriormente escribí un artículo indicando las deficiencias del Proyecto de la Cámara PC 2066, el cual también tiene como propósito el crear un registro de animales de servicio en nuestra isla. Aunque la intención de ambos proyectos podría ser vista como una loable, la realidad es que en ambos se incluyó lenguaje que en lugar de hacer más accesible el tener un animal de servicio, si se implementan como están, harían más difícil el tener uno de estos animales.

Es justo comenzar indicando que si tuviera que escoger uno de los dos proyectos, escogería el del Senado, ya que el mismo es uno más completo que el de la Cámara de Representantes, y que con menos modificaciones podría cumplir su objetivo.

Este proyecto contiene mucho lenguaje que es obvio fue copiado directamente de la ley federal conocida como “American with Disabilities Act”, mejor conocida como la Ley ADA. No estoy seguro si es práctico copiar texto de la ley federal, en lugar de hacer referencia a la misma, ya que si surgieran cambios en la Ley ADA, podrían crearse enfrentamientos entre ambas. Sin embargo, no es esta la razón mayor de mi preocupación.

Esta ley pretende crear un registro de los animales de servicio, y de los entrenadores. El registro de los entrenadores, según se desprende de la exposición de motivos de la ley, es servir de fuente de información para personas que deseen obtener un animal de servicio, de tal manera que no sean engañados por personas o instituciones que no estén cualificadas para entrenar un animal de servicio. El argumento es uno válido, más aún cuando he escuchado historias de personas aquí en Puerto Rico a las que se les ha ofrecido certificar sus perros como animal de servicio de manera que el dueño lo pueda llevar a todas partes, aunque el dueño no padezca de ninguna incapacidad.

La ley también tiene como positivo el que en su Artículo 16 impone multas y/o reclusión a las personas que impidan u obstaculicen a una persona con un animal de servicio el disfrutar de los derechos provistos por la ley.

Mi problema con el proyecto es que requiere el que se inscriba al animal de servicio en un registro que se crearía en la Oficina del Procurador de las Personas con Impedimentos (OPPI). El animal según se establece en el Artículo 10 de la ley deberá ser registrado por el entrenador en las siguientes 72 horas luego de hacerse la transacción. La complicación surge ya que el entrenador debe ser uno también registrado en OPPI, siguiendo los requisitos del Artículo 7 de la ley, los cuales al uno leerlos se percata rápidamente de que la ley sólo considera la posibilidad de que los animales sean entrenados en Puerto Rico.Sin embargo,en la actualidad todos los perros guía que conozco en nuestra isla provienen de escuelas de gran prestigio localizadas en los Estados Unidos. El pretender que esas escuelas tengan que someterse a los requisitos que impondría esta ley posiblemente provocaría que esas escuelas decidan no proveer perros guía en Puerto Rico.Debo añadir que al presente, estas escuelas proveen perros a personas ciegas de PR a un costo bien bajo, e incluso gratis, aún cuando el costo para la escuela es de varias decenas de miles de dólares. Para arreglar el proyecto de ley entiendo es necesario el que se provea un mecanismo para que los dueños de perros guía podamos registrar directamente nuestros animales de servicio, proveyendo la tarjeta de identificación que se nos otorga una vez terminado el entrenamiento.

El proyecto también presenta en su Artículo 12 lenguaje para que la OPPI provea exámenes de certificación de animales de servicio. Del texto no queda claro la razón de ese artículo, pero parecería que el mismo es para crear la posibilidad de que personas que no entrenen sus animales de servicio usando una institución o persona registrada, puedan registrar sus animales de servicio. Me parece que ese artículo debe ser eliminado del proyecto, ya que se estaría abriendo la puerta para registrar animales que no necesariamente han recibido el adiestramiento necesario. Sin restar méritos al personal de la OPPI, no creo que ellos estén capacitados para poder hacer esta evaluación por lo que posiblemente tendrían que subcontratar a un entrenador de perros certificado, lo que podría crear conflictos de intereses.

Por último, por alguna razón no especificada claramente en el proyecto, en el mismo se establece el querer sustituir el término de “persona con impedimento” por “Persona con diversidad funcional”. Este último término es uno que se ha estado tratando de introducir en España desde el año 2005, pero en el caso de ellos ha sido para eliminar el término “minusválido” el cual tiene un significado de valer menos. No obstante, no creo que en Puerto Rico exista problema con el término de “persona con impedimento”, y no veo razón de comenzar ha hacer cambios que crearían confusión en la población general, cuando parecería que el cambio es para solucionar un problema que no existe.

Tal y como indiqué en mi análisis del Proyecto de la Camara 2066,también estoy disponible para reunirme con las personas que trabajaron este proyecto para discutir mi opinión del mismo

Proyecto de la Cámara sobre Animales de Servicio

En el Capitolio de Puerto Rico se están proponiendo 2 proyectos de ley que tienen el propósito de crear un registro de Animales de servicio. Uno de estos proyectos es el PC2066 el cual es presentado por el Presidente de la Cámara de Representantes, Hon. Jaime Perelló. El otro proyecto está presentado en el senado por la Hon. María de Lourdes Santiago. Sin embargo, en este artículo me limitaré a discutir el proyecto de la Cámara de Representantes y la razón de mi desagrado con el mismo.

El texto del proyecto es sencillo, pero preocupante. El proyecto tiene como intención crear un registro de animales de servicio en Puerto Rico. Para poder estar inscrito en este registro, el usuario de un animal de servicio tendría que demostrar que su animal está debidamente entrenado para asistirlo en alguna tarea. Al certificarse que el animal es uno debidamente entrenado al dueño del animal se le entregaría una placa para colocar en el collar del perro, o una tarjeta de identificación. De esta manera si una persona tiene duda sobre la legalidad del animal en cuestión al momento de prestarle servicio de transportación, o de permitir el acceso a un lugar público, esta persona podría requerir la presentación de esta identificación. De hecho, según propuesto, además de presentar la placa de registro, también podría solicitar la presentación de una placa o tarjeta de identificación provista por la escuela que entrenó al animal de servicio. A continuación presento copia de la parte del proyecto PC 2066 que más me preocupa:

En los casos en que el animal de asistencia no porte una chapa que lo identifique apropiadamente como animal entrenado, la persona con impedimento deberá tener en su posesión y ofrecer para examen de ser requerido por el dueño o encargado del vehículo, negocio, parque, local o establecimiento, la tarjeta o documento que, al igual que la chapa, serán expedidas por una escuela reconocida para el entrenamiento de animales de 
asistencia, acreditativas de que el animal está debidamente entrenado y no 
constituye peligro alguno para el público en general. Los animales de asistencia o 
 de servicio tendrán que portar en todo momento una chapa, placa o identificación, con su 
numeración específica, que le fuere expedida por la Oficina del Procurador de las Personas 
con Impedimentos del Estado Libre Asociado de Puerto Rico o el Departamento de Salud, 
en virtud de lo dispuesto en esta Ley. De forma tal que se pueda identificar apropiadamente 
como un animal entrenado, y el solicitante pueda así gozar del beneficio provisto en esta Ley.

Mi problema con este texto es que lo considero ilegal ya que es contrario a la ley American with Disabilities Act, mejor conocida como la Ley ADA, la cual de manera clara y explícita prohibe el que se condicione el acceso o la prestación de servicios a una persona con impedimentos acompañada por un animal de servicio a la presentación de certificaciones o identificaciones del animal. A continuación presento copia del texto de la Ley ADA que discute este asunto:

When it is not obvious what service an animal provides, only limited inquiries are allowed. Staff may ask two questions: (1) is the dog a service animal required because of a disability, and (2) what work or task has the dog been trained to perform. Staff cannot ask about the person’s disability, require medical documentation, require a special identification card or training documentation for the dog, or ask that the dog demonstrate its ability to perform the work or task.

El proyecto de la Cámara de Representantes pretende legislar en un asunto ya legislado a nivel federal, limitando derechos ya otorgados por la Ley ADA. Me sorprende que ninguno de los asesores del Presidente de la Cámara se percatara del error introducido en el proyecto al pretender limitar algo que entienden que es un “beneficio”cuando en realidad es un derecho.

Personalmente no tengo problema con registrar mi perro guía en la agencia que finalmente se haga cargo del registro, pero no estoy dispuesto a tener que someterme a interrogatorios y/o solicitud de identificación cada vez que quiera acceder a un lugar público.Este proyecto requiere enmiendas grandes antes de que pueda ser considerado como uno de beneficio para las personas con impedimentos que deciden usar un animal de asistencia. Debo indicar que veo como positivo en el proyecto el que se establezcan multas e incluso la posibilidad de reclusión en cárcel a las personas que impidan el paso de una persona acompañada por un animal de servicio. Incluso, creo que se debería añadir que la compañía para la que esta persona labora también pueda ser multada. De esta forma nos aseguraríamos que las compañías se encargarían de entrenar a sus empleados sobre el trato correcto a las personas acompañadas por animales de servicio. También la ley debería establecer penalidades a los entrenadores de perros que están vendiendo entrenamiento y certificación como animal de servicio a mascotas de personas que no padecen impedimentos reales, de manera que esta mascota pueda acompañar a su dueño a todas partes.

Sobre el proyecto del Senado PS 746 estaré escribiendo una vez ocurra una reunión que fue gestionada por el Dr. Amilcar González con personal de la oficina de la senadora Santiago, y que ocurrirá próximamente. Espero que podamos discutir nuestra posición con el texto actual del proyecto, de manera que se pueda convertir en uno beneficioso para las personas con impedimentos, de manera que en lugar de crear obstáculos, se facilite el que personas que realmente necesitan un animal de servicio puedan beneficiarse de la asistencia provista por estos animales.

Por último, si algún funcionario de la Cámara de Representantes desea que discutamos el asunto presentado en este artículo, estoy en la mejor disposición de reunirme para lograr legislación favorable. Me pueden contactar visitando

Persecución a un perro guía en Centro Médico

Ayer fui a visitar junto a mi esposa e hijos a un paciente en el Hospital Universitario del Centro Médico. Una vez dentro del edificio nos empezaron a gritar desde el lado de afuera de la puerta que nos teníamos que registrar, lo que era algo nuevo ya que mi esposa llevaba entrando al lugar varias semanas diariamente. Ella salió a verificar que había pasado, y luego de un rato yo salí para ver que pasaba que mi esposa no entraba. El problema era que ellos no estaban de acuerdo con que yo entrara con un perro guía al hospital, y le dijeron a mi esposa que yo tenía que esperar afuera con el perro. Yo les indiqué que era un animal de servicio, y que de acuerdo a la ley yo tenía acceso permitido. Ellos le indicaron a mi esposa que eso no aplicaba a hospitales. Tengo que recalcar que ellos se comunicaban hablando con mi esposa, ya que por alguna razón extraña, y que no es la primera vez que me ocurre, hay personas que piensan que debido a que uno es ciego, también es sordo, o tonto.

Entonces se escuchó una voz a través de una bocina haciendo preguntas sobre el perro, por lo que era de suponerse que ni siquiera los supervisores sabían que hacer con un visitante con un perro guía. Dado que no tenía tiempo para perder, comencé a entrar al hospital, y el resto de mi familia me alcanzó. Cuando entré en el elevador, otro empleado me pidió desde afuera que le presentara la identificación del perro guía, pero le indiqué que yo no tenía que presentar nada, y el elevador cerró su puerta, dejando al empleado afuera. Cuando me estaba bajando del elevador noté la presencia de alguien más con nosotros, y una vez comenzamos a caminar, noté que caminaba a mi lado. Luego de un rato me detuve, y le pregunté molesto si me estaba persiguiendo, y me indicó que sí. Le pregunté si esto era debido al perro, o si escoltaban a todos los visitantes, y me respondió que era por el perro. Con un tono más molesto le indiqué que yo no necesitaba escolta ni vigilancia, y que sentía que esa persecución era un discrimen y una violación a mis derechos, y que solicitaba que no me persiguiera más. Ella me pidió que me tranquilizara, y bajara la voz, ya que ella estaba hablando en un tono suave, a lo que respondí que ella no tenía razón para estar molesta ya que a ella nadie la estaba hostigando como a mí. Seguí caminando, y le indiqué que no me siguiera, a lo que contestó que ella me tenía que seguir hasta que me entregara a una enfermera. Le dije que yo no necesitaba ninguna enfermera que me velara, y seguí mi camino. No se si me siguieron persiguiendo. Sin embargo, tan pronto bajamos, en la salida la primera guardia que nos atendió se acercó a mi esposa a pedir excusas.

En estos días he estado visitando a otro paciente que se encuentra en el Hospital de Veteranos, y es imposible no contrastar la diferencia de las atenciones a los visitantes de Centro Médico con la del Hospital de Veteranos. En el Hospital de Veteranos la vigilancia y seguridad es una alta prioridad. Incluso ningún conductor puede entrar a sus facilidades con una licencia de conducir expirada. Sin embargo yo he entrado a esa facilidad en docenas de veces este año, y nunca he sido molestado por un guardia debido a que ando acompañado por un perro guía. No sólo he visitado las habitaciones regulares, pero incluso he ido al área de Emergencias, y al área de Cuidado Intensivo. sin ningún problema. Obviamente, los empleados de esta institución federal han sido adiestrados sobre los derechos de las personas con impedimentos acompañados por un animal de servicio, a diferencia de los empleados del hospital del Estado Libre Asociado del Centro Médico. En ambos hospitales laboran empleados puertorriqueños, pero la diferencia es el entrenamiento. En un hospital buscan dar el máximo, y en el otro tratan de sobrevivir al mínimo. No entiendo la razón para que Centro Médico no trate de alcanzar la excelencia en todos sus servicios. No sólo se trata de brindar servicio a los pacientes, pero también a los visitantes. Si los supervisores no saben que hacer en algunas situaciones, el mandar a sus empleados a hostigar a los visitantes no es aceptable.