Actualización del evento con mi perro guía en el Hospital de Veteranos

A continuación hago un resumen de lo que ha sucedido luego de que el sábado 19 de octubre escribiera en mi blog sobre los eventos que me sucedieron ese día en el Hospital de Veteranos en el cual me solicitaron que saliera de la habitación en la que estaba recluido mi padre debido a que yo estaba acompañado por mi perro guía. Comienzo indicando que ya mi padre está en su casa. Muchas gracias a los que se preocuparon por él y me escribieron para preguntarme por su estado de salud.
Regresando al tema, la publicación de mi escrito provocó que muchas personas se indignaran debido a que les pareció inimaginable e inaceptable que una institución tan prestigiosa como el Hospital de Veteranos cometieran una violación a la ley ADA. El lunes me entrevistaron de varios medios de radio y TV, y visité la Defensoría de Personas con Impedimentos para asesorarme sobre las medidas que se podían tomar para no sólo remediar la situación que me afectaba ya que me sentía cohibido de visitar a mi padre, pero para también lograr un cambio permanente en la política del hospital de manera que nadie más tuviera que pasar por una situación como la que me había sucedido.
En la tarde del lunes, cerca de las 4PM recibí una llamada de un oficial de asuntos públicos del hospital en la que me pedían disculpas por la situación, pero me aclaraban que ellos podían restringir el paso de animales de servicio en lugares que ellos entendieran necesario. Nuevamente indiqué que la ley ADA es clara sobre el asunto, y que explícitamente indica que las habitaciones son áreas en las que puede entrar un animal de servicio. Las áreas en las que se entiende que se puede prohibir la presencia de animales de servicio son lugares en los que se desea mantener un ambiente estéril, como lo son las áreas en las que se pide que las personas se cubran con mascarillas y otro tipo de protección similar. Este no es el caso de la habitación que ocupaba mi padre. De hecho, en esa zona no existe ningún tipo de rotulación que indique las restricciones que aplican a los humanos, como sí sucede en otras áreas. Según me indican, en la zona sólo hay rótulos prohibiendo el tomar fotografías. También hay muchos rótulos indicando que los animales de servicio son bienvenidos.
Un rato después de la conversación recibí un mensaje de texto de la persona que había hablado conmigo indicando nuevamente la petición de disculpas, y diciendo que de parte del Director del hospital que me permitirían visitar a mi padre acompañado por mi perro sin ningún problema. Respondí dando las gracias y solicitando que me aclararan si este permiso era como consecuencia de haber revisado ellos su política, o si era sólo una excepción en mi caso, pero que no aplicaría a otras personas. No fue hasta más de 24 horas más tarde que recibí otro mensaje en el que me solicitaban mi dirección de correo electrónico para enviarme una respuesta formal a mis preguntas. Esto fue el pasado martes en la noche, luego de que ya habían dado de alta a mi padre varias horas antes.
A la fecha de hoy no he recibido la respuesta prometida. Si bien es cierto que ya no tengo una urgencia en necesitar visitar una habitación del Hospital de Veteranos, también es cierto que debo continuar mi lucha para que se aclare la política del hospital con respecto a la ley ADA. Debo aclarar que en esta ocasión mi problema fue con el Hospital de Veteranos, una institución de alto prestigio con excelentes facilidades, y mejor aún personal médico y técnico. Sin embargo, lamentablemente no es el único lugar donde me ha ocurrido algo similar a mi, o a otros usuarios de animales de servicio. La ley protege no sólo el acceso de personas con animales de servicio a lugares públicos, pero también a servicios como lo son los de transportación como el Tren Urbano, AMA, carros públicos, taxis, e incluso los servicios de Empresas de Redes de Transporte como Uber. Debo reconocer la gestión del representante Néstor Alonso quien el pasado lunes radicó la resolución RC 1604 para investigar el cumplimiento en Puerto Rico de las leyes que protegen el uso de animales de servicio en Puerto Rico. También agradezco las expresiones públicas y gestiones realizadas por nuestra gobernadora Hon. Wanda Vázquez, y la Comisionada Residente Hon. Jenniffer González. También le agradezco públicamente al Defensor de las Personas con Impedimentos Gabriel Corchado quien ya envió una comunicación al director del Hospital de Veteranos de San Juan.